MARGHERITA RICERCA

Más sobre mí

Después de graduarme en Psicología del Desarrollo, obtuve el Máster con matrícula de honor en Psicología Clínica en la Universidad La Sapienza de Roma. Posteriormente amplié mi formación en arteterapia humanista-existencial y me especialicé en terapias cognitivo-conductuales de tercera generación en la Universidad Internacional de Valencia. También me he formado en Terapia Breve Centrada en Soluciones, ACT (Acceptance and Commitment Therapy), Mindfulness y otros enfoques psicológicos. He elegido una formación integradora porque creo que cada persona merece un acompañamiento adaptado a su historia, sus necesidades, su manera de entender el mundo y su propio ritmo.

Mi camino profesional comenzó con una profunda curiosidad por comprender el desarrollo humano y por acompañar a las personas en los momentos de cambio y dificultad. Mi formación y mi experiencia han estado guiadas por una convicción que sigue acompañándome hoy: cada persona es única y merece un espacio terapéutico adaptado a su historia, sus necesidades, su manera de entender el mundo y su propio ritmo.

Por este motivo, decidí construir una formación integradora. Además de especializarme en Arteterapia Humanista-Existencial, completé mi formación en terapias cognitivo-conductuales de tercera generación en la Universidad Internacional de Valencia. A lo largo de los años he continuado formándome en Terapia Breve Centrada en Soluciones, ACT (Acceptance and Commitment Therapy), Mindfulness, Terapia de Aceptación y Compromiso y otros enfoques psicológicos que enriquecen mi práctica clínica y me permiten adaptar el proceso terapéutico a cada persona.

Mi experiencia profesional comenzó hace más de diez años participando en un proyecto de clown therapy en hospitales. Aquella experiencia me enseñó el valor del encuentro humano incluso en los contextos más difíciles y despertó en mí un profundo interés por las formas creativas de cuidado. Más adelante realicé prácticas en un hospital de neuropsiquiatría infantil y adolescente, donde descubrí el enorme potencial de las arteterapias como herramienta para facilitar la expresión emocional y el crecimiento personal.

Durante y después de mi formación en Arteterapia trabajé tanto en el ámbito clínico con niños como en la formación continua de personas adultas. Acompañar a personas de diferentes edades y contextos me permitió comprender que la creatividad no es un talento reservado a unos pocos, sino un recurso interno que, cuando aprendemos a dirigirlo, puede convertirse en una poderosa aliada para afrontar los desafíos de la vida y favorecer el bienestar psicológico.

También participé en proyectos universitarios de investigación en psicología psicosomática, profundizando en el papel fundamental de las competencias emocionales y en la estrecha relación entre mente y cuerpo. Paralelamente colaboré como psicóloga y formadora con niños, adolescentes y personas adultas en distintos proyectos educativos y de desarrollo personal.

Otro momento decisivo en mi recorrido fue descubrir el Mindfulness a través del programa MBSR (Mindfulness-Based Stress Reduction). Esta formación marcó un antes y un después tanto en mi vida personal como en mi manera de entender la psicoterapia. Desde entonces, la atención plena forma parte de mi forma de acompañar a las personas, ayudándolas a desarrollar una relación más amable, consciente y flexible consigo mismas.

Tras colaborar durante varios años con reconocidos gabinetes de psicología, primero en Italia y después en España, decidí dar un paso más y crear mi propia consulta. Este proyecto nace del deseo de ofrecer un espacio cercano, seguro y respetuoso, donde cada persona pueda sentirse escuchada sin juicio y acompañada desde la profesionalidad, la empatía y el compromiso.

Considero que la formación de un psicólogo nunca termina. Por eso continúo actualizándome de forma constante mediante seminarios, cursos y supervisión clínica. Creo profundamente en una psicología viva, abierta al aprendizaje continuo e integrada con los avances científicos, sin perder de vista la singularidad de cada ser humano.

Más allá de mi profesión, las artes visuales y plásticas ocupan un lugar muy importante en mi vida. Disfruto tanto creando como visitando exposiciones y encuentros culturales. La naturaleza es otro de mis grandes refugios e inspiración, y la lectura y la música me acompañan desde siempre. Todas estas experiencias alimentan mi forma de mirar el mundo y enriquecen también mi manera de estar presente en la relación terapéutica.

Creo que el proceso terapéutico es, ante todo, un encuentro entre personas. Mi objetivo es ofrecer un espacio donde puedas sentirte comprendido, descubrir tus propios recursos y construir, paso a paso, un camino hacia un mayor bienestar y una vida más coherente con tus valores.